En el crepúsculo dorado de Mallorca, donde el cielo se funde con la tierra en una danza eterna, y los susurros del viento se entrelazan con el aroma de los pinos de la Sierra de Tramuntana, emerge un santuario de serenidad: La Trapa.
En el extremo más recóndito de la isla, este refugio se erige como un tributo a la majestuosidad de la naturaleza, donde cada brisa es un poema y cada sonido del bosque una melodía ancestral. Aquí, en este rincón olvidado por el tiempo, la casa se alza como un faro de calidez y bienestar, acogiendo a aquellos que buscan refugio en los brazos afectuosos de la madre naturaleza.
En el corazón de esta vivienda, el carácter del arquitecto artífice del proyecto de arquitectura Joan Miquel Seguí, cobra vida en un diseño triangular innovador, fusionando la geometría con la naturaleza circundante.
En su interior, la villa respira elegancia y simplicidad, con espacios fluidos que se entrelazan en una danza de luz y sombra. La cocina, el salón y el comedor, bañados por la luz del día, ofrecen un telón de fondo sereno para los rituales cotidianos, mientras que los rincones nocturnos evocan una atmósfera mística, tejiendo el vínculo entre el ser humano y el bosque.
Al salir al exterior, La Trapa invita a una experiencia sensorial única. Las suaves brisas acarician la vegetación, mientras que los muebles de exterior brindan confort y estilo, fundiéndose armoniosamente con el paisaje circundante. Aquí, la vida se desenvuelve en un ritmo que se sintoniza con los latidos de la naturaleza,
como si cada movimiento estuviera coreografiado por la poesía del entorno. Con cada rincón y detalle, La Trapa se convierte en un eco del pasado y un susurro del futuro, un testamento viviente a la conexión eterna entre el hombre y la tierra que lo sustenta.
Cada proyecto esconde una cautivadora historia detrás de su creación: el relato de su inspiración, expectativas y porqués.
En esta serie de entrevistas, te invitamos a profundizar en la narrativa de uno de nuestros últimos proyectos, La Trapa.
Tom de Cock, managing partner de Tribù, subraya la importancia de los valores compartidos, que se reflejan tanto como marca como propietario de La Trapa.